Religión, historia y folclore se mezclan en la Octava del Corpus Christi, una de las festividades más arraigadas entre los vecinos de Fuentepelayo. Para la Fiesta de la Octava del Señor, el pueblo se engalana, vistiendo sus calles con grandes arcos, realizados con enramadas de chopos y adornados con flores. Además, un manto de cantueso, tomillo y romero, que parte de la iglesia y se extiende por todo el recorrido de la procesión, proporciona un olor que los vecinos de Fuentepelayo siempre identificaremos con esta celebración.
La Octava, se celebra en la iglesia de Santa María la Mayor, y comienza la víspera, el miércoles por la noche. Tras la misa se da paso al canto de las Completas acompañadas por el órgano, y en este momento es cuando el sacerdote coge la custodia para hacer el "Rodeo". Danzando al son de la dulzaina y del tamboril, los danzantes se hacen acompañar de las castañuelas, y rodean toda la iglesia bailando delante del Santísimo. Cuando llegan al presbiterio, se van dividiendo de dos en dos, colocándose a ambos lados del ábside, rodeando el altar. La misa termina con la Bendición a los fieles.
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